Vitrolles (Marsella). La sangre costarricense impulsó a Cameron Johnson y Damián Rivera para elegir a la Tricolor por encima de cualquier otra posibilidad.

Ambos tienen madre tica y padre extranjero, son delanteros, desarrollan sus respectivas carreras en equipos de la MLS y forman parte de la Sele Sub 23 que disputa el Torneo Maurice Revello en Francia.

Cameron cumplió 19 años y milita en la reserva del Inter de Miami. Ya cuenta con experiencia en selecciones menores, pues inició su proceso desde la Sub 15.

“Cuando me avisaron que iba a venir fue un orgullo enorme para mí y para mi familia. Competir aquí ha sido una experiencia muy grande para aprender con el nivel tan grande que hay acá”, afirmó luego de la práctica de este martes en el estadio Jules Ladoumegue de la localidad de Vitrolles, al sur de Francia.

Cameron vivió parte de su infancia en Argentina, donde aprendió hablar español; por eso domina la lengua de Cervantes pero con acento bonaerense.

“Estoy jugando bastante con la reserva del Inter; en unos años me veo jugando con la Selección Mayor de Costa Rica y en el primer equipo de Miami”, añadió poniendo la mira en el futuro.

Por su parte, Damián Rivera, de 20 años, forma parte del New England Revolution (donde ya intervino en algunos partidos con el primer equipo) y está estrenando pasaporte tico en este certamen.

La Federación Costarricense de Fútbol le ayudó a gestionar la naturalización, pues desde hace tiempo le sigue la pista en Estados Unidos.

“Este torneo es una gran oportunidad para mí y para el equipo. En el futuro quiero seguir representando a Costa Rica”, afirmó con orgullo en un eque cada día va mejorando.

Los dos delanteros forman parte de la delegación de 22 convocados que participa en el Maurice Revello (antes conocido como Esperanzas de Toulon). La Tricolor disputa este jueves su último partido, ante Catar, para definir las posiciones finales.